martes, 20 de septiembre de 2011

El hombre geminis

Nos fumamos un porro , miramos las estrellas y nos quedamos en silencio.
Era intimidante la forma en que apreciaba mi forma de mirar el mundo , mis ojos y la manera en que terminaba de fumar nuestro cigarrillo. Me gustaba estar con él, me gustaban sus manos , sus ojos y su boca , ancha como la de los negros, su voz melodiosa me seducía pero jamás lo demostré.
Era interesante que creyera que yo era de otro mundo, que fuese diferente y que fuese tan cercana al mismo tiempo, el viento nos obligó a acercarnos más, la noche era helada pero por culpa de ese porro sentiamos mucho más nuestro calor que el frio de esa noche.
Le pregunté que signo era, ya lo sabía , lo intuí por su forma de ser , pero quería tener la certeza , además de evadir sus preguntas desagradables que no eran desagradables pero para mí lo eran, si hay algo que detesto que me pregunten es que estoy pensando , porque a veces uno no piensa nada coherente, y si estai volao' estai en otra, y algo muy estupido podria salir de tu boca o simplemente no existen comentarios porque aunque nadie lo crea a veces uno no piensa nada y si tengo algo que creo de la que soy completamente dueña son mis pensamientos, en fín. Geminis respondió con honor , yo sonreí con picardía.
Luego de unas horas conversadas , de juegos de palabras , de un recorrido en micro , de acurrucarme en sus brazos , de acariciar sus manos , de sentir su respiracion cerca de mis oidos y de que oliera mi cabello , pasamos a una botilleria por nuestro fiel amigo el vino , acompañado de unos manies y una deuda chocolatosa que me debía.
Ignoramos el vino , me fume un cigarrillo más de nerviosa que por deseo, él me miraba silencioso , intimidante como un depredador, me eche en su hombro ignorando lo que sabia ocurriría en pocos minutos , sentía su rostro bajar hasta mi boca hasta quedar completamente unidos,jamás había tenido una noche como esa, osada, abierta a cualquier cosa con un casi extraño o un perfecto conocido , su olor era impregnable, su mirada era irresistible, como él , como sus labios, como el mismo, pero los sentimientos en estos casos...deben ser botados a un vertedero.