Hasta que me traicioné a mi misma y pude saborear la insostenible sensacion de pudricion casi irreparable que autoconfeccioné en mis huesos , en mi sangre , en cada rincón de mi cuerpo y por cierto , es mi alma.
La soberbia se vuelve la enemiga cuando te tiende una mano , y el orgullo también la acompaña , ambas generan un corte con una herida incurable en cada poro , en cada corazón noble que se cubra y envuelva de rabia y tristeza retenida.
El mundo es minusculo pero inalcanzable a la vez , y la vida una impredecible actuacion sin guion ni palabra con un público majestuoso esperando ver quien será el derrotado de la obra , algunos ríen otros lloran es por eso que hasta a si mismo se cuestiona , lo infelíz que podría llegar a ser.
Mientras que me invada el temor , y el descontrol de mis palabras , y porsupuesto mi animalesca forma de ser en forma de rugido callar una palabra que podría omitirse con un silencio del cual mi boca no está/ba dispuesta a contribuir.
Dicen que la rabia pesa , que el dolor es capaz de acabar con cualquier mounsruo que intente subestimarlo y que la ira , es el resultado de ambos genrando una especie de dosis mortal en mis venas y que no podría soportar un día más.
El tiempo, la gente, el día , la noche , se me hacen odiosos , dejé de creer en que el cielo jamás se va , deje de creer en un submundo maravilloso y no, no asumiré jamás en lo que me he convertido , nadie quiere ser la naranja podrida del canasto , pero así acabaría.
Mi esencia no es agria ni amarga , es dulce como todos lo saben , jamás he matado a un insecto y las gallinas me dan pavor , pero no quiero dañar por huír , en este momento ni mi humildad ni mis valores más preciados me permiten abandonar el orgullo , para decirte que...