
Primer ataque:Las miradas se entrecruzan y todo es silencio alrededor del ruido, porque elegimos un espacio donde solo tú y yo somos los soldados de esta particular batalla: es una guerra privada. Tus pupilas ,dilatadas e intensas me dicen que han sido muchas vidas de búsqueda y que estás aquí, frente a mí. Sólo existes tú...
Segundo ataque:Mis labios se pegan a los tuyos... en un beso, nuestra historia inventa y se reinventa, se abraza y se abrasa, se funde y se confunde, se conoce y se reconoce. Las lenguas se enredan y el ritual sagrado de intercambio de salivas sella nuestro destino. Te declaro la guerra.
Tercer ataque: Me estás turbando. Tu táctica bélica, el ansia de explorar el terreno y poseerlo...tu pecho y el mío, sellados, intercambian latidos que son bombas. Por fin dejamos atrás los miedos paralizantes e inútiles, que nos aprisionan en esas reglas absurdas que algún día escribimos y que ambos seguimos con espartana disciplina.
Cuarto ataque: Tu sabor, tu olor y tu textura son pólvora para mi deseo. No importa la torpeza de nuestros movimientos. Construimos, destruyéndonos, el templo de la pasión que nació cuando menos lo esperábamos.
Quinto ataque:Asalto, dulce agresión...me invades y cruzas la frontera , la madre de todos los abismos, ocupación, revolución , lucha.
Sexto ataque: Entiendo, desde mi irracionalidad animal, por qué amanecí un día con tu nombre tatuado en mi alma...eres caos y armonía, fuego y hielo, guerra, paz.
Séptimo ataque: Me montas cual caballo troyano , justo donde la salida es la llegada y el encuentro se transforma en la efímera eternidad de una explosión. Hay guerras que no acaban nunca. Si Dios creó el mundo en 7 días yo lo he creado en 7 ataques. El amor es guerra, haz ganado la batalla y cuanto enfrentamiento y yo me rindo...