jueves, 3 de diciembre de 2009

Un cigarro, un café y unas cuantas pastillas. El café es para despertarme, las pastillas para atontarme y el cigarro... pues nadamás por que si. Ya sé, es estupido, pero es la mejor manera de purgar mis pecados en el patio trasero. Son las 2:04 de la mañana; me siento cansada, más no tengo sueño. Me pongo a pensar en todo lo que realicé en el día, las cosas buenas(que son muy pocas)y las cosas malas(que abundan como la maldita influenza) todo eso antes de que las pastillas hagan su efecto y me ponga a brincar y a cantar como loca, después... todo se me olvida. Pero hay algo, que ni por mas pastillas que tome se me puede olvidar. Es esa persona que con una mirada hace que mi mundo que esta a blancoynegro desde que tengo memoria, se haga a color. Esa persona que cuando rosa mi piel me hace sentir 'sensaciones eléctricas' de esas que recorren todo tu cuerpo. Desde la punta del píe, hasta el ultimo cabello de mi cabeza. Esas sensaciones que me hacen olvidar el gran dolor interior que siento, y que me hacen enfocarme solo en ÉL.
Él él él. Todo gira en torno a el. Mi mundo, mis pensamientos, mis escritos, mis cortadas, mis cigarros, mis pastillas, mis recuerdos, mis memorias, mis sueños, mis noches, mis días, mi vida entera es ÉL. Y él lo sabe. Y sabe que lo amo, y sus besos son los mas ricos del mundo.