Quedan ciento cincuenta días y todo terminará.
Entonces , la lógica y el razonamiento en el sentido común me dictan lo siguiente:
Al primer ataque , aniquilación instantanea.
Eres el mejor hijo de puta , y es la única coprolaria que te digo , pues de mi boca ni de mis manos saldrá una palabra más indigna y poco humillante para tu desintegración.
Me quedan ciento cincuenta días para poder matarte , para poder alimentarte con Plutonio, o serás una cucaracha antiradioactiva , una pisada y ya mueres , idiota.