Todos los días es una nueva gota de veneno, una nueva dosis de amargura que intoxica mi integridad, el vacío me crascome viva y medio muerta intento rescatar mi último trozo de piel que sostiene la mitad de mi cuerpo.
He quemado mis pesares en el papel de un cigarrillo y sumergido en la espuma de la cafeína al revolver, el intento (perdí la cuenta) es en vano, mis manos pálidas a penas reconocen lo que es mío y mi corazón solo guarda golpes bajos.
Hola, sí, tengo diecisiete años , mi cabello ya no es el mismo de antes, mis ojos ya no brillan , no me gusta la rutina, me gusta la música y creo que no existe mejor letra que la que mese con carismáticas melodías mis timpanos penetrando en mi fuente de recuerdos vagos casi desaparecidos.
Todos estos años, he intentado ser la mejor en algo , que alguien me recuerde todos los días aunque no sepa mi nombre, he intentado superar a la vida y claro, por más que me he esforzado nunca lo he logrado y no , no es por ser una mala persona, de hecho a veces creo que soy bastante ingenua incluso he llegado a pensar que es mi único orgullo.
Mi corazón siempre ha sido muy frío he tenido una mirada seria y mis risas son mi mejor medeicina para calmar el dolor, nunca he querido tanto a alguien , como para escribir tanta estupides clichecista en un solo lugar, algo que problablemente algún día me averguence, borre pero que de todas formas jamás olvidaré , aunque poco importa pues ya está desapareciendo.
Aunque siempre estás tú, esperando cruzar y volar conmigo, colar sobre campos de mil colores y recorrer los siete mares , ir en busca del tesoro y desaparecer conmigo , yo no acepto.
La verdad , nunca he necesitado a nadie, porque nunca nadie me ha necesitado a mí y sinceramente , prefiero mi vida , amandome a mí misma , con mis defectos inperdonables y mis encantos que estremecen , con las mil y una noches de sexo sin amor , con droga no tan pura y con cientos y millares de letras de textos de niña tonta, que sentarme en una mesa con alguien y que otra vez no tengamos nada más que decir.