Como algo nuevo que viene del este, llega a mis oidos tu voz de ojos negros y pelo claro. O quizás provenga del norte la mirada caliente y el frío helado. No me deja helado a pesar de todo, profundamente siento números de latitudes y longitudes.
La jungla de deseos que no deja sentir la tranquilidad de mi nauraleza ha empezado a tocar acordes de tristeza y desencanto. Las noches han dejado de ser un territorio neutral, ahora ha comenzado una guerra de suspiros y de roces de piel.
Si no fueras tú el de las canciones de amor se habría acabado tu tiempo y entonces mi día a día sería tan simple como suele ser. Serían esas gotas que dejo escapar para que marquen el ritmo de una existencia falta de armonía.
Y es en este momento de claridad cuando los "lo siento y los lamaento"han dejado de ser peligrosos para empezar a ser necesarios, nunca es complicado estar en todas partes, es sólo imposible.
Mientras tanto ha dejado de ser usual las sonrisas y los buenos días, las habitaciones son caminos por descubrir y la luz de las lamparas ya no señalan una parada reparadora.
Me dejo llevar y no sé si hago lo correcto, la rutina empieza a dominarlo todo, he dejado de esperar tus soluciones milagrosas, tus caricias venidas de un mundo aparte. Sólo servía para mí esa fómula, estaba encantado de ser especial,cambiabas mi mundo, hablabas otro idioma.
Las puertas que cierras me condenan a una vida de melancolía y sistema, ha bajado el voltaje que daba electricidad a mi corazón.