
No estés triste. Pronto tus penas serán tus alegrías, y lo que hoy te hace sufrir mañana te hará reír. No, no te vengas abajo... ambos formamos un gran equipo, un equipo fuerte y valiente y a pesar de todo, siempre hemos conseguido salir adelante.
Lo sé, sé que le extrañas, tú más que nadie. Sé que le llevas dentro y que te resistes a dejarle salir. Pero debe ser hoy, hoy es el día; porque es un día como cualquier otro, porque debes hacerlo casi sin querer, sin pensar, sin llorar... Sin que nadie se dé cuenta, ni siquiera nosotros...
Déjale ir, corazón. Llegó la hora y no estés triste, llegará un momento en que su recuerdo no te hiera ni te lastime, en que su imágen solo te provoque una amplia sonrisa. Yo también le echaré de menos. Tú me hiciste amarle demasiado y te empeñas en impedir que le olvide, pero no podemos seguir así. El dolor se vuelve demasiado intenso...
Está en tí, corazón. Eres tú quien tiene el poder .
Sé que si pudieras adivinar el mal que todo esto nos hace, acabarías dejándole marchar... pero tú no tienes ojos que inundar en lágrimas, ni oídos que recojan sus mentiras... por que tú solo sabes sentir, mi corazón. Sólo sabes amarle...igual que yo.
Kathy.