A veces pienso como sería mi vida ahora, de no haberte conocido. Intento mirar atrás y remontarme a ese primer momento en que nuestras líneas se cruzaron. Una vida llena de situaciones repetitivas, como una vieja película que ves una y otra vez, conociendo desde el principio cual será su final.
Y entonces llegaste tú, y empezaste a girar mi guión, como un nuevo talento solo hubiera podido hacerlo. Y me llenaste de incertidumbres con vida, de preguntas al aire con respuestas del alma, de miedos deseados, de dudas inquietantes y de temores compartidos...
Me da igual que no sea fácil...no salgas nunca de mi vida.